
Por lo general, el mundo de las pequeñas y medianas empresas poco tenía que ver con el mundo de la Bolsa, las acciones y los grandes espacios de finanzas. No porque no pudieran ingresar, sino simplemente porque pocas se han animado a participar del planeta accionario. Sin embargo, desde la crisis financiera internacional el acceso a las fuentes de financiación y capital se han reducido. La Bolsa, aquí una opción más.
Si una Pyme hoy decidiera ingresar al Mercado Alternativo Bursátil lo haría sólo en busca de nuevas fuentes de financiamiento ante la escasez de crédito. Pero acceder al Mercado Alternativo es una opción para recomendar pues es más sencillo y desde que se creó el segmento a nuevas empresas varias han comenzado a formar parte del MAB.
Uno de los requisitos de ingreso al MAB es, por ejemplo, disponer de un valor estimado de las acciones no inferior a los 2 millones de euros. En cambio, para la Bolsa es de 6 millones de euros. Lo cierto es que el Mercado de Valores es un instrumento muy válido hoy para que las pequeñas y medianas empresas puedan proyectar un sistema de financiamiento cada vez más ausente.
Desde la perspectiva del analista financiero, todo consejo es válido. Por un lado, toda nueva línea de crédito es bienvenida en el contexto actual y más para las pymes en crecimiento, pero es también una responsabilidad que el empresario debe comenzar a comprender y operar. Igualmente, no se trata de un gran impedimento: con la asistencia de un profesional o un colega más afín al Mercado de Valores será suficiente.
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