
La prolongación de la crisis financiera internacional se ha instalado en la economía de las principales naciones de Europa, pero en casos como Grecia o España la situación es aún más complicada por la crisis en sí, la falta de consumo y la desaparición del crédito. Y ante la falta de soluciones concretas, crece el índice de empresas desaparecidas.
Para Jesús Terciado, presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (Cecale) y de la Confederación de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), ya son 3500 las empresas quebradas en plena época de crisis en Castilla y León, cifra alarmante pues causará una aún mayor crisis de empleo y paralización de la economía. El empleo concentra su mayor sostén en los generados por las pymes y autónomos y, como sucede en todo el mundo, la economía laboral se basa en esas estructuras. Cuando fallan, el empleo cae drásticamente.
Tanto en Castilla y León como en demás comunidades, los índices se repiten, pues las empresas en quiebra son cada vez más y el desempleo suma más parados. La clave es respetar los tres pilares principales de las empresas de hoy: la falta crédito y financiación, la incorporación de la I+D –clave en el desarrollo futuro- y la gran problemática para acceder a los mercados externos.
La clave, quizá, es apostar a que muchas de las pymes logran sobrevivir durante la crisis, pero esa es una aventura casi imposible.
Popularity: 11% [?]
Related posts:




Añade un comentario