
Desde hace varios años existe una forma de trabajo, una tradición, una cultura o bien una práctica que pese al paso del tiempo no logra adaptarse a la realidad y la actualidad de un mundo que ha avanzado en tiempo record en cuando a las opciones de comunicación. Antes, los departamentos de Marketing y Comunicación se limitaban a pequeñas y breves acciones puntuales.
Hoy, el desarrollo de internet y los nuevos medios de comunicación potenciaron la efectividad de estas áreas en las empresas. Sin embargo, ante una crisis, las áreas de Marketing y Comunicación son las primeras en sufrir recortes de presupuesto.
Pues bien, seguramente dependerá de cada caso en particular, pero constituye un grave error que ante la inminente reducción de gastos se limite las opciones de comunicación y difusión de una pyme. Antes, era una tendencia obligada y hasta efectiva. Hoy, una correcta presencia en distintas plataformas comunicacionales sostenidas por una inteligente campaña de marketing podría ser de gran utilidad cuando se transite una crisis.
Hoy, las estructuras y los planes de negocio se crean a partir de nuevas ideas y nuevas tendencias. La comunicación es una de las áreas a las que más se les debe dedicar atención, pues con una campaña de marketing adecuada, aportarán la estrategia necesaria para crecer en presencia, imagen y potencias clientes.




Hace escasos días salía la noticia de que el 62 por ciento de los jóvenes en busca de empleo aspiraban a encontrarlo en las administraciones públicas. Esto refleja la tradicional buena prensa que tiene el trabajo fijo que da el Estado, un Estado que ya es poco Estado central con delegaciones y mucho Estado autonómico, amén del municipal e incluso de diputación provincial todavía. O sea, hay mucho Estado de mala calidad, pues se repite, como si de copias falsas informáticas, fakes, se tratase, en lugar de que haya todo el que sea necesario, pero eficaz y sin solapaciones.