Cuando necesitamos fondos los bancos y cajas de ahorros suelen ser la primera opción. Pero cada vez resulta más complicado que nos conceda ese ansiado crédito. El Banco de España ofrece en su web un registro de las entidades autorizadas a operar a nivel nacional bajo su supervisión, entre ellas los establecimientos financieros de crédito (EFC), una de las alternativas a la banca tradicional más conocidas.

Lo que sí resulta importante resaltar es que no se debe pedir préstamo a cualquiera, básicamente para no buscarnos problemas. Pero no está de más conocer que hay vida más allá de los bancos para pedir dinero. Las alternativas son:
- Los establecimientos Financieros de Crédito
Los llamados EFC son también entidades de crédito, generalmente filiales de grupos bancarios. Todos los conocemos por anunciarse en la televisión ofreciendo créditos rápidos a cambio de un alto interés. Conceden cantidades limitadas de dinero, entre 3.000 y 6.000 euros. Solo piden el DNI, una nómina y un recibo. Su gran ventaja es la rapidez pero tienen varios inconvenientes como los intereses, que pueden llegar a triplicar los que la banca tradicional te ofrece.
Existe un registro público de estas empresas donde constan sus tarifas, comisiones y tipos de interés. Además, la normativa les obliga a suscribir un seguro de responsabilidad civil y a dar al cliente una copia del contrato 15 días antes de la firma, especificando el coste total, incluidas las comisiones, cargas y gastos.
No es la mejor alternativa al préstamos pero es un opción cuando se están agotando las posibilidades. Lo importante a la hora de contratar uno de estos servicios es ser consciente de cuáles son las condiciones y estar dispuesto a cumplirlas.
El Instituto de Crédito Oficial (ICO) ofrece varias líneas de mediación para financiar los proyectos de emprendedores y autónomos. Por un lado, ofrece préstamos con periodos de amortización de hasta 20 años y tipos de interés preferenciales que tramitan las entidades colaboradoras. Por otro, ICOdirecto e ICO SGR permiten a pymes y autónomos con proyectos de inversión determinados solicitar directamente un préstamo de hasta 200.000 y 600.000 euros.
Muchas grandes superficies crean un EFC para dar servicios complementarios a su actividad principal. También ofrecen servicios de préstamos personales, pero siempre vinculados a una compra que puede ser dentro o fuera de su establecimiento, y créditos rápidos que suelen estar vinculados con sus tarjetas.
- Las cooperativas de crédito
Se trata de entidades de crédito autorizadas para ocuparse de las necesidades de financiación de sus socios. En general, la mayoría de estas cooperativas operan en el medio rural. Estas entidades se caracterizan por la proximidad al socio y al cliente, el conocimiento del medio socioeconómico en el que desarrollan su actividad y la vinculación territorial y sectorial con sus socios. En la actualidad, existen 78 cooperativas de crédito en el territorio español, de las que 74 son cajas rurales, 2 populares y 2 profesionales.
Esta práctica está regulada por el Código Civil y basta con un acuerdo verbal entre las partes, aunque conviene redactar un contrato privado y presentarlo como préstamo en Hacienda para evitar que el fisco lo considere una donación. Cada vez resulta más habitual entre los emprendedores y autónomos esta situación. Pedir dinero a un familiar resulta más barato y flexible si bien podrá conllevar algún enfrentamiento familiar en el futuro si no se cumplen con las condiciones del préstamo.
El llamado P2P son operaciones ‘persona a persona’ que se gestionan a través de Internet. Están proliferando en la red y páginas web especializadas ponen en contacto a personas que necesitan fondos con otras dispuestas a prestarlos. El tipo de interés lo acuerdan las partes, aunque suele superar el 7% TAE, mientras que la plataforma online cobra una comisión por los servicios. La empresa intermediaria se encarga de tramitar la transacción y del cobro de las cuotas mensuales. No están sujetas a la regulación del Banco de España.
Via: CincoDías
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