Las compañías con una cifra de negocio superior a los 1.000 millones de euros tributan una media de 16,9%, mientras que las pymes están en torno al 20%, según las últimas estadísticas publicadas por la Agencia Tributaria. Que si bien se tratan de datos del 2008 nos sirven para relatar una realidad que no ha variado mucho.
Esta situación sorprende ya que la legislación establece un tipo nominal para las pymes del 25% y del 30% para las grandes empresas. Sin embargo, las compañías de mayor tamaño tienen más capacidad para beneficiarse de la múltiples deducciones, lo que permite romper la progresividad del impuesto. Pero la situación se encrudece mas para las pymes con cifra de negocio entre 0 y 10.000 euros pues su tipo efectivo se sitúa en el 25,2% de media.
La realidad es que el impuesto de sociedades está mal planteado y estructurado, el propio Ministerio de Hacienda lo ha reconocido en varias ocasiones. La situación resulta todavía más alarmante en estos momentos, donde miles de pequeñas y medianas empresas están sufriendo para conseguir salir adelante y además la carga fiscal no se les rebaja en absoluto. A pesar de ello el gobierno a desestimado reformar la legislatura del impuesto en varias ocasiones.
En lo que va de año, no se ha producido la recuperación que esperaba el Gobierno y los ingresos han seguido cayendo. Hasta julio, se recaudaron 4.761 millones por el impuesto sobre sociedades, la menor cifra registrada desde el año 2000. El incremento de los tipos aplicables a los pagos fraccionados que aprobó el Gobierno en agosto permitirá maquillar los resultados. Así, parte del dinero que las empresas deberían pagar en 2012 lo abonarán este año. Pero no consideramos que esto sea una solución real ni adecuada.
Fuente: CincoDías
Popularity: 1% [?]









