
Por el momento, la situación financiera en Europa es crítica, pues la mayor parte de sus países miembros no goza de buena salud. Dentro de España, el escenario es similar, pues las expectativas a futuro no son positivas, por lo cual si las condiciones globales se encuentran en recesión, difícil será modificar un sector identificado claramente con la economía.
En Tenerife no hay excepción a la regla, pues según el estudio de Tendencias Sectores Económicos (de la Confederación Española de Organizaciones de Empresarios de Santa Cruz de Tenerife) estableció que el 44,7 por ciento de las pymes de Tenerife creen que las finanzas empeorarán en el segundo semestre del año.
Según surge de la información a nivel nacional, las expectativas no son positivas. En la provincia, casi la mitad de las pequeñas y medianas empresas creen que su economía se agravará aún más. De hecho, la tendencia más negativa la aportan las pymes de menor tamaño hasta dos empleados.
Vale recordar que la mayoría de las comunidades han lazando planes de financiamiento y apoyo a pymes que por el momento son insuficientes. La poca oferta, la gravedad de liquidez en las pymes y el incierto futuro conforman un coctel muy negativo al corto, mediano o largo plazo.




