
Luego del mundial, cuando el mundo retorne a su vida habitual, el Tesoro público recurrirá al test de estrés respecto de los vencimientos de deuda por valor de 24.663 millones de euros. Es así que durante el mes de julio, España se someterá a una evaluación para determinar si existirán inconvenientes para cumplir con los compromisos y, de haberlos, de qué gravedad serán.
Sin embargo, por el momento no se prevén mayores dificultades, aunque el principal interrogante debe ser el siguiente: si el próximo mes o en el transcurso del año, España no lograr cumplir con sus vencimientos, ¿ello afectará a las pequeñas y medianas empresas?
Según los economistas, si un país lograr cumplir con sus compromisos, más allá de sufrir una economía en crisis, los mercados y el escenario internacional aprueban un Estado en orden y con capacidad de pago. De no lograr esto, el mercado internacional comenzará a dudar de la capacidad de pago, los créditos comenzarán a desaparecer (aún más) y las tasas se elevarán.
Esa variable económica, sin dudas, afectará a todo el sector pyme, que a su vez verá muy dificultado su acceso a líneas de financiación. Por ello vale recordar que lo que ocurre en el mundo es muy factible de que incida realmente en la economía de una pequeña pyme de Alicante o Madrid. Así funcionan las finanzas globalizadas.




